domingo, 05 de septiembre de 2010  
COLEGIO COMPAÑÍA DE MARÍA LA "ENSEÑANZA" - PEREIRA
Menu Principal
INICIO arrow QUIENES SOMOS arrow PRINCIPIOS
Principios PDF Imprimir E-Mail

LA VIDA

La vida es el primer principio y fundamental derecho de todo ser humano. El colegio la asume, estimula, respeta, protege y defiende en todas sus manifestaciones, especialmente la humana.
Como institución educativa considera la vida humana como un proceso biológico que se inicia en la concepción y termina en la muerte.

Durante este tiempo el ser humano debe crecer cumpliendo las leyes en su ciclo vital y formando parte de manera responsable y comprometida del grupo social, cultural e histórico en el cual le ha correspondido desarrollarse. Para ello debe estar en permanente actitud de formación, la cual se inicia en el hogar: "Escuela doméstica", se complementa y afianza en los centros educativos: "Escuela institucional", y se refuerza y practica en la sociedad: "Escuela social".
 
Vida

Como institución católica considera la vida humana como un regalo de Dios dada a través del amor de papá y mamá. Vida que comienza en la concepción, se concretiza en el Proyecto de Vida impulsado por los padres como primeros formadores y evangelizadores, se nutre y fortalece en el Colegio, se socializa en el trabajo y actividad ciudadana, fructifica en el amor y se plenifica con el paso o "Pascua" hacia el encuentro con el Dios de la Vida.

Nuestra propuesta educativa como institución católica es formar personas "desde" y "para" la vida, creando condiciones que la fortalezcan y la promuevan. Toda persona está en proceso de formación y en búsqueda de criterios que le permitan comprender qué significa ser co-creadora de la vida con Dios, protectora de la vida biológica, constructora de la vida social, formadora de la vida cultural y testigo de la vida de fe. Este período es una etapa de desarrollo "en" la vida, que fortalece y prepara "para" la vida.

Estamos convencidos que debemos afianzar en las familias y en todas las personas de la Comunidad una concepción cristiana que valore: El cuerpo, como fuente y santuario de la vida, sin provocar el aborto; a los demás, como prójimos y hermanos en relación de respeto y servicio, sin establecer discriminación; a los niños y niñas como proyecto y futuro de la humanidad; a los ancianos como merecedores de consideración y aprecio, depositarios de la historia y sabiduría del pueblo, sin menospreciar su presencia; a la naturaleza como sustentadora de toda la vida vegetal y animal que debemos conservar, proteger y utilizar en forma adecuada, sin destruirla; a Dios como creador y dinamizador del universo y de la historia, sin crear otros dioses o ídolos.

"El derecho a la vida es inviolable no habrá pena de muerte".

Constitución Nacional Art. 11

"Vine para que tengan vida y la tengan en abundancia"

Juan 10, 10

PERSONA HUMANA

La persona es la razón de ser de nuestra comunidad, es nuestro principio social y fin educativo. Todo integrante de la comunidad educativa es valioso por el hecho de ser persona y debe ser tratado con respeto sin establecer diferencias de edad, género, raza, ocupación, nacionalidad, lengua, posición económica, credo, filiación política o concepción filosófica.

La persona se forma en proceso permanente desde el hogar, el cual aporta elementos para constituir las características individuales que definen a cada ser. La individualidad, singularidad y autonomía la identifican y muestran ritmos, desarrollos y crecimientos que manifiestan las calidades de cada ser humano. La persona es valiosa en todas sus dimensiones y desde la fe sabemos que es el "templo vivo del Espíritu Santo". . Se evitará que ella sea manipulada, utilizada como medio y considerada como objeto de consumo o mercadeo.

Las relaciones personales merecen un trato especial donde se tenga en cuenta la dignidad del ser humano y se le muestre aprecio a través de hechos tan sencillos pero tan significativos como: saludar, solicitar un favor, dar las gracias, presentar disculpas, ofrecer explicaciones, recibir en actitud correcta a todas las personas cuando llegan a un recinto. Todo lo que contribuya a ser más humana a la persona es una actividad formadora y hace más amable nuestra vida.

"Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derecho, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica". Constitución Nacional, Art. 13.

"Y le dijo: El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado"

Marcos. 2, 27

FAMILIA

La familia es la primera célula de la sociedad donde se forma una ética civil según los comportamientos ciudadanos de los mayores. Es el núcleo fontanal que forma a los niños y niñas, siembra y prioriza valores, forja relaciones interpersonales, establece una red de comunicaciones que va constituyendo el primer tejido social, potencia las capacidades y habilidades personales, define la autoestima y la personalidad, perfila e individualiza la afectividad, moldea la conciencia personal y social, estructura corrientes de opinión y crea una visión del mundo.

La familia cristiana es "Iglesia Doméstica" y primera comunidad evangelizadora, que no obstante los problemas que asedian al matrimonio y la institución familiar, continúa siendo la pequeña comunidad que ofrece la mayor cantidad de posibilidades para una realización completa e integral de la pareja, de los hijos e hijas. La familia como célula primera y vital, puede generar grandes energías.

Recogemos el pensamiento de los Obispos Latinoamericanos que en las conclusiones de la Conferencia de Santo Domingo dicen:

" La Iglesia anuncia con alegría y convicción la Buena Nueva sobre la familia, en la cual se fragua el futuro de la humanidad y se concreta la frontera decisiva de la nueva Evangelización. Así lo proclamamos,..., en un momento histórico en que la familia es víctima de muchas fuerzas que tratan de destruirla o deformarla.

... Reconocemos la diversidad de familias rurales y urbanas, cada una dentro de su contexto cultural; pero en todas partes la familia es fermento y signo del amor divino y de la misma iglesia y, por tanto, debe estar abierta al plan de Dios.

El matrimonio y la familia en el proyecto original de Dios son instituciones de origen divino y no producto de la voluntad humana... el hombre y la mujer, siendo imagen de la semejanza de Dios, que es amor, son llamados a vivir en el matrimonio el ministerio de la comunión y relación trinitaria... hombre y mujer son llamados al amor en la totalidad de su cuerpo y espíritu.

En el plan de Dios... la familia descubre no sólo su identidad sino su misión: Custodiar, revelar y comunicar el amor y la vida, a través de cuatro cometidos fundamentales:

A. La misión de la familia es vivir, crecer y perfeccionarse como comunidad de personas que se caracteriza por la unidad y la indisolubilidad. La familia es el lugar privilegiado para la realización personal junto con los seres amados.

B. Ser " como el santuario de la vida", servidora de la vida, ya que el derecho a la vida es la base de todos los derechos humanos. Este servicio no se reduce a la sola procreación, sino que es ayuda eficaz para transmitir y educar en valores auténticamente humanos y cristianos.

C. Ser "célula primera y vital de la sociedad". Por su naturaleza y vocación la familia debe ser promotora del desarrollo, protagonista de una auténtica política familiar.

D. Ser "Iglesia doméstica" que acoge, vive, celebra y anuncia la palabra de Dios, es santuario donde se edifica la santidad y desde donde la iglesia y el mundo pueden ser santificados.

Dios es el mismo Señor de la vida. La vida es don suyo. El hombre no es, ni puede ser árbitro o dueño de la vida. El hijo debe ser responsablemente acogido en la familia como don preciosísimo e irrepetible de Dios. El niño, concebido, no nacido, es el ser más pobre, vulnerable e indefenso que hay que defender y tutelar.

"La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla. El Estado y la sociedad garantizan la protección integral de la familia." Constitución Nacional, Art. 42

"Fueron apresuradamente y hallaron a María, a José y al recién nacido acostado en la pesebrera "

Lucas. 2, 16

"Hijo, respeta la orden de tu padre, y no rechaces la enseñanza de tu madre"

Proverbios 6, 10

EL AMOR
 
El amor es sentimiento humano, don y donación, fruto de una profunda necesidad de ser uno con el otro, de ser uno con el todo, de ser todo con todos. Tiene diversas dimensiones, tales como la propia persona en la autoestima, la otra persona en la solidaridad y hermandad, lo trascendente en la contemplación y plenitud del ser, la naturaleza en la ecología y fraternidad cósmica.

El amor tiene también objetos que se hacen dignos de ser amados y que dignifican al ser humano o lo desvirtúan sino están bien orientadas las relaciones. Los principales objetos amorosos son: El amor personal o propio que conduce a la identidad. El amor fraternal en la relación de hermandad y amistad. El amor erótico en la relación de pareja. El amor paternal - maternal en la relación padres e hijos. El amor filial en la relación hijo - hija con los padres. El amor a la Divinidad, al Absoluto en la relación con lo trascendente.
 
Amor

El amor debe cultivarse y concretizarse. Parte del presente o del aquí y ahora pues no se puede amar ni el pasado ni el futuro. El amor es un permanente presente y quien lo vive a plenitud experimenta instantes de eternidad, por esto Dios es amor (I Juan 4-8). También el amor exige aprender a transformar lo negativo en positivo y la hiel en miel; este ejercicio de cambio demandado por el amor implica paciencia, constancia, sacrificio y conocimiento personal, es decir, conocer sus limitaciones y posibilidades; así se llega a la madurez del amor. Además el amor requiere compartir, dar; pero dar lo positivo para comunicar vida y felicidad, hasta llegar a dar la propia vida o gastar la vida a favor de los demás. "No hay amor más grande que éste: Dar la vida por sus amigos" (Juan 15,13). El amor no se experimenta si no hay donación. Por último, el amor supone humildad, estar vacío de sí mismo, alejado de todo egoísmo, sintiendo urgencia del otro, para poder evidenciar que lo necesito porque lo amo y no que lo amo porque lo necesito.

El amor es principio original y fundante de todo grupo humano. Un centro educativo debe promoverlo, cultivarlo y protegerlo, pues es base fundamental de un mínimo ético como es la convivencia pacífica y de un máximo ético como es la fraternidad. La Comunidad Educativa sólo alcanzará el sentido de comunidad si es fraterna. La fraternidad no se enseña en textos y cátedras sino que fluye en la relación diaria. El amor fluye.

"Hermanos, si tal fue el amor de Dios, también nosotros debemos amarnos mutuamente".

" En el amor no hay temor. El amor perfecto echa fuera el temor".

"El que dice: Yo amo a Dios, y odia a su hermano, es un mentiroso. ¿Cómo puede amar a Dios, a quien no ve, si no ama a su hermano, a quien ve?"

I Juan 4, 11. 18. 20.

FORMACIÓN

La formación de la persona es integral y compromete su desarrollo intelectual, sicomotor, socioafectivo, artístico, político, cultural y religioso. El colegio es consciente que la persona humana es un ser en permanente formación con capacidad de asimilar, asumir y transformar su propio ser y el entorno; por esto genera un clima propicio para que todos los integrantes de la Comunidad Educativa, cada día sean más humanos, conocedores del medio, transformadores de la realidad, constructores de la historia, solidarios con los demás, comprometidos con los principios evangélicos y forjadores de una fe madura que se hace obra en las acciones de justicia.

Formarse es potenciar las cualidades y habilidades, es compartir con los demás y adquirir responsabilidades sociales, es superar las dificultades y proponer correctivos, es tener competencias y dominios que permitan crecer en el interior para manejar lo exterior, es hacer posible el crecimiento personal y social, es alcanzar autonomía. Toda experiencia humana es una experiencia formativa. Educar es humanizar y humanizar es educar.

Hay una etapa de la vida humana donde de manera especial hay que hacer énfasis en la formación, esta es la infancia y la adolescencia. Para favorecer este periodo de crecimiento es necesario propiciar ambientes de armonía, trabajo, normas y estudio que faciliten el desarrollo de la persona, y evitar todos aquellos aspectos que lo obstaculicen o deformen, denigrando de la persona.

"El adolescente tiene derecho a la protección y a la formación integral". Constitución Nacional Art. 45.

"... Que gobierne bien su propia casa y mantenga orientados a sus hijos con toda dignidad; ..." I Timoteo 3, 4

"Padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino formadlos más bien mediante la instrucción y la corrección según el Señor".

Efesios 6,4

HONESTIDAD

La honestidad es un principio fundado en el respeto y la fidelidad y que se vivencia en actitudes de comportamiento individual y social. Es entereza de ánimo, rectitud en los actos, honradez consigo mismo y con los otros, respeto por la honra, buen nombre y bienes de los demás. Exige sinceridad en el actuar, fidelidad en las relaciones, dignidad en la concepción de la vida, decoro en el comportamiento y responsabilidad en las actividades encomendadas.

La expresión más reveladora de la honestidad es la fidelidad a la palabra dicha o escrita y con la cual la persona se compromete frente a la comunidad. La palabra comunica, descubre, acerca, soluciona, acuerda, promete, pacta y sella. La palabra exterioriza la interioridad personal, lo que guardo en el corazón. Refrenda el compromiso adquirido, la promesa anunciada, la verdad proclamada, el acto ejecutado.

Toda persona para obtener credibilidad ante la comunidad debe ser honesta. La Comunidad Educativa debe inculcar y afianzar en todas las personas que la integran la transparencia de sus actos y la fidelidad a la palabra, así se afirma la honestidad.

"Aléjate de toda mentira, pues eso no conduce a nada bueno"

Eclesiástico. 8, 13.

LA FE

La fe es un rasgo de carácter, es firmeza, convicción, seguridad, confianza en sí misma, en los demás y en lo trascendente.
La fe en sí misma se adquiere mediante un proceso en el cual nos vamos conociendo de tal forma, que sabemos de nuestras capacidades y posibilidades, pero también de nuestras dificultades y limitaciones. Esto es descubrir nuestra identidad, adquirir autonomía, tener capacidad de elegir.

La fe en los demás surge de mi propia identidad. Sólo conociéndome tengo algunos puntos de referencia para acercarme y aceptar al otro. Puedo así entender más fácilmente los procesos de desarrollo y formación, las dudas y alternativas, las capacidades y limitaciones de mi prójimo. Esto es respeto por la formación y facilita la convivencia humana.
 
Fe

La fe en la trascendencia es el resultado de mi interioridad personal y de la convivencia con los demás. Es reconocerme limitado frente al ilimitado número de posibilidades que se me presenten, es verme inacabado frente a la perfección, es saberme ignorante y sometido frente a la suma verdad y libertad total. Nace así, en mi intimidad la convicción de que existe otra posibilidad donde voy a experimentar la plenitud de mi ser. Esta vivencia es la que me permite saborear desde aquí, un más allá, otro nuevo horizonte. Cada pueblo ha interpretado este sentimiento de fe en lo trascendente de diversas maneras, pero con un mismo fin. Surgen las diferentes concepciones religiosas como: Budismo, Brahmanismo, Islamismo, Cristianismo y otras.

El Cristianismo anuncia que esta plenitud anhelada por el ser humano se logra desde aquí en la construcción del Proyecto de Dios y se disfrutará en plenitud allá, en la convivencia definitiva con Aquel que es persona y amor, la fe en Dios pasa por la fe en sí mismo y en el hermano. La fe, para que sea viva, exige desprendimiento, disponibilidad y entrega; debe concretizarse en obras de solidaridad, especialmente , con los marginados y excluidos, de no ser así es una fe muerta.

"Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva" Constitución Nal. Art.19

" La fe si no se demuestra por la manera de actuar, está completamente muerta".

Santiago 2, 17.

RESPONSABILIDAD

El ser humano en la medida que se desarrolla en el ambiente familiar y social comienza a responder por determinadas tareas que debe asumir dentro de sus funciones, o que se le asignan según su edad y capacidad. Esta actitud de responder por una función, tarea o compromiso forma el valor de la responsabilidad. Comienza, pues, la responsabilidad a formarse en la familia y se va afianzando en el ámbito escolar y social. La persona responsable ejercita, a su vez, otras virtudes que le permiten crecer integralmente tales como: El orden o planeación de actividades, la voluntad de ejecutarlas, la constancia en realizarlas, la estética o belleza para presentarlas, la puntualidad para entregarlas, la disponibilidad para compartirlas, la humildad para recibir las sugerencias y mejorarlas, y la firmeza de ánimo y carácter para responder cada vez mejor.

La familia donde los mayores dan ejemplo de responsabilidad y fomentan, controlan y confrontan este valor en los menores, ofrecen la posibilidad de formarlos en un valor que es definitivo en la vida escolar y social. Los menores necesitan de responsabilidades para que adquieran seguridad en la ejecución, gocen con el trabajo concluido y asuman el fracaso cuando no alcancen a realizar la tarea según las condiciones establecidas.

En un centro Educativo se forma la responsabilidad cuando los integrantes de la Comunidad Educativa se apropian del P.E.I., y de manera especial del Manual de Convivencia. Así, el conjunto de principios, fundamentos, valores y normas adquieren el sentido de mediadores para la formación y desarrollo integral de la persona.

"El ejercicio de la libertades y derechos reconocidos en esta Constitución implica responsabilidades" Constitución Nal. Art. 95

"Cualquier cosa que hagas, hijo, hazla con discreción, y te amaran los amigos de Dios. No quieras saber lo que sobrepasa tus fuerzas, ni investigues lo que supera tu capacidad". Eclo. 3, 17.21

"El sabio reconoce los tiempos y los criterios. Es verdad que hay para cada cosa un tiempo y un criterio"

Eclesiastés 8, 6

SOLIDARIDAD

El hombre y la mujer habitan en un mundo en el cual no pueden desenvolverse solos. Hombre y mujer han descubierto desde sus orígenes el llamado a convivir como pareja, y a su vez, la pareja humana está llamada a compartir con otras personas. Somos seres sociales. La realidad humana tiene un sin número de potencialidades, siendo esta la faceta de fortaleza, y, a su vez tiene dificultades, siendo esta la faceta de fragilidad. En uno y otro caso, el ser humano busca la cooperación de los demás para poder realizar sus sueños y levantarse de sus fracasos.

Solidaridad es el encuentro con el otro para compartir y caminar juntos en búsqueda de ideales y actividades comunes. Solidaridad es hacer presencia en el diario acontecer de los demás y demanda el ejercicio de otras virtudes como la generosidad, la tolerancia, el respeto y la abnegación. Se es solidario en todo momento del quehacer humano, pero, muy especialmente, se necesita ser solidario en aquellos momentos donde experimentamos con mayor intensidad la carencia, la soledad, la enfermedad, el fracaso y la impotencia de desempeñarnos con suficiencia. Aquí se descubre con plenitud el genuino sentido de la compañía del otro como ser solidario. La solidaridad no es compadecer, la compasión es un primer sentimiento de la solidaridad, que mueve al acompañamiento, pero que implica ir más allá, es decir, a hacer presencia con el otro. Es "estar con el otro".

"Son deberes de la persona y del ciudadano: Obrar conforme al principio de solidaridad social, respondiendo con acciones humanitarias ante situaciones que pongan en peligro la vida o la salud de las personas." Constitución Nal. Art. 95 Numeral 2

" Si a un hermano o a una hermana les falta la ropa y el pan de cada día, y uno de ustedes les dice: Que les vaya bien; que no sientan frío ni hambre, sin darles lo que necesitan, ¿de qué les sirve?"

Santiago 2, 15-16
 
Diseñó:Magíster: Víctor José Cañas Londoño.